Hoy hago una breve pausa en mi serie "Heroes" para denunciar, como muchos otros lo han hecho, la forma como se administra justicia en Colombia.
No quiero hacer un tratado, ni sacar la introducción a una nueva constitución, por lo que nombrar algunos casos será suficiente. La memoria de cada uno hará el resto de trabajo:
- Existe incoherencia en las sanciones (castigos ejemplares a crímenes infames y penas exageradas por delitos menores)
- Estratificación de los presos expuesta en permisos especiales exclusivos a un reducido número de personas (ver http://www.lafm.com.co/noticias/manuel-nule-estuvo-en-136933),
- Jurisdicciones especiales blindadas a la justicia aplicada al ciudadano de a pie (padres pederastas, falsos positivos de las fuerzas militares)
- Reducciones importantes de penas por, en mi concepto, el absurdo hecho de confesar el delito, que aún con una montaña de evidencia, se ve como un acto de buena fe que amerite disminuir el castigo (ver http://www.eltiempo.com/colombia/bogota/carcel-a-hombre-que-descuartizo-a-una-mujer-en-fontibon_12782807-4
- Reducción de condena por buen comportamiento, estudios o trabajo del preso
Las condenas son un chiste, y me faltó poner la temida extradición, convertida hoy en día en un negocio con la justicia norteamericana, donde narcos y mafiosos pagan solo unos años de prisión, reciben cobijo de ese país y luego se vuelven escritores best-seller.
Afortunadamente son realmente pocos los que leen este blog, de lo contrario me preocuparía en algo por mi seguridad. Esta, al igual que infinidad de otras críticas, quedará perdida en el mar de páginas chismosas, columnistas deportivos, presentadoras de farándula y tele-pastores, que aseguran un público insensible a una realidad mas próxima que la de marchar con la multitud a un trabajo por la sola paga.


