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martes, 30 de diciembre de 2014

Para esto vivimos!

Alguna vez escribí un pequeño listado de cosas que detesto. Sin embargo, creo que hace falta recordar lo verdaderamente importante de la vida y son las cosas por las cuales vale la pena vivir. Haciendo el ejercicio de Isaac Davis en Manhattan (pero sin grabadora en mano), aquí va mi lista sin un orden específico. Buena forma de terminar el 2014 y salud!:

- Madrugar a ver partidos de fútbol
- Jugar Tennis, en especial si se tiene un drive inspirado
- Tocar guitarra, ojalá, con pedalera de efectos
- Los libros de George Orwell 1984 y Rebelión en la Granja
- Cosmos de Carl Sagan y su versión renovada por Neil de Grasse Tyson
- El espejismo de Dios de Richard Dawkins
- Las charlas de Richard Feynman y Ken Robinson
- George Carlin
- Pinturas, destacando los estilos: Realismo, Surealismo y Conceptual
- La pizza con doble queso
- Los perros calientes con extra queso
- Comer con palillos
- Atardeceres soleados
- Amigos y familia
- Woody Allen y sus películas, en especial Sueños de un seductor, La Rosa Púrpura del Cairo, Misterioso Asesinato en Manhattan, Manhattan, Media Noche en París y Mágia Bajo la Luz de la Luna
- La trilogía Batman de Christopher Nolan
- El Gran Dictador de Charles Chaplin
- Charly García (destacando Parte de la Religión), Gustavo Cerati (destacando Fuerza Natural y Ahi Vamos), Pink Floyd (Pulse), Queen (Wembley 86), Soda Stereo (Doble Vida y Canción Animal), Sixto Rodríguez (Banda sonora de Buscando a Sugar man), Daft Punk, Jamiroquai
- Ir a ópera, ojalá en las primeras filas
- Los animales
- Los buenos profesores y maestros
- Las mujeres guapas y amables
- Las mujeres inteligentes... y guapas 
- El cine arte...ojalá con Cinecombito a bordo, el mejor de todos y por solo $6.500
- Wok, Friday's, la Chocolatería y un cine café ubicado en la 170
- Caminar por barrios con calles pavimentadas y parques bien mantenidos (por eso me gusta mi barrio)
- Los monumentos y construcciones libres de graffitis
- Los prados extensos y verdes
- Ir a piscina o al mar
- Los computadores rápidos, los smartphones
- Recibir regalos
- Dar regalos
- Comprar ropa
- El chocolate blanco
- Lograr tocar canciones complicadas en guitarra
- Cuevana Storm
- El incienso de rosas o jazmín
- Los parques de diversiones
- Descubrir un buen restaurante
- Escribir de madrugada
- Continuará...

sábado, 27 de diciembre de 2014

Conciencia

Nada como escribir de nuevo en las madrugadas, en tu propio computador mejorado, silencio en las calles y una luz tenue...

Hoy he querido compartir algo polémico pero necesario. Colombia se ha convertido en un país de resignados, de gente no pensante. No creo que mi percepción sea errada, pues creo que la gente ya poco se cuestiona, no interroga a sus mandatarios (y aún así vota por ellos), jamás se manifiesta contra la televisión que traga en los canales públicos y mucho menos se manifiesta ante una realidad que para muchos es asfixiante.

Nos olvidamos de cuestionar y rebelarnos pese a sufrir la mayoría de nosotros toda clase de humillaciones, empezando por el infame sistema de transporte público, y de fondo creo que la filosofía del yugo y el borrego se impone a la de la duda y la libertad real de pensamiento. Digo esto último porque ya casi hay que pedir excusas antes de emitir un juicio porque seguramente alguien se ofende.... y les digo, siempre alguien se ofenderá, así sea porque digas que te gustan las medias de colores, detractores siempre aparecerán.

Entonces, veo como si de alguna forma nuestro pensamiento hubiera sido sitiado y condicionado con tal de no alterar un aparente orden, cuando en realidad lo que se necesita son ideas subversivas para despertar a nuestra gente. Ideas que no necesiten armarse de cuchillos y pistolas claro, aunque una buena cacerola nunca sobra. 

No creo en cambios de la noche a la mañana, pero creo que ya es algo cuando la gente se apropia de su cabeza y no tiene miedo a decir lo que piensa. Si cree o no en dios, si le parece una estupidez gritar los goles de Cristiano Ronaldo, si le gustan las peleas de toros... La presión social termina por hacerle creer a la gente cosas de las que nunca estuvieron convencidos y pasa la vida entera como la hoja llevada por la corriente.

Ya estamos casi en el 2015. El año entrante seguramente habrá un referendo para la firma de la paz y seguramente no faltarán las noticias tipo: aumento en la edad de pensión, aumento del sueldo a los congresistas, que el país está en crisis... Es un torbellino, pasan tantas cosas y a final de año estamos igual que el anterior. A lo mejor con más dinero y en una empresa diferente, pero en el fondo igual.

El despertar individual como propósito y la expansión de esa conciencia puede realmente acercarse a un buen gesto. Cuando volvamos a respetar nuestra conciencia podremos a lo mejor empezar el cambio. De lo contrario, que de otra vuelta entera el planeta. El sol será el mismo aunque de a pocos nos abandonen las fuerzas.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Para finalizar...(?)

Las redes sociales como facebook nos han permitido conocer toda clase de cosas, desde tonterías de primer nivel hasta artículos de gran trascendencia, útiles para los que evitamos los noticieros.

También nos ha permitido conocernos a nosotros mismos y a nuestras amistades. Cada post, cada meme, cada video... Es como si se pusieran en evidencia y conocemos al deprimido, al resentido, al optimista y al enamorado. Para los amantes de la red social, esta puede convertirse en una extensión de su voz.

Sin embargo, creo que sacar una conclusión sobre alguien basado solo en sus publicaciones puede ser tan precisa como el que decide la suerte de alguien por haber nacido bajo un signo zodiacal o en el año del dragón. Hay cosas no muy agradables o estúpidamente graciosas que deben ser publicadas y de vez en cuando un desahogo público está bien visto.

Asimismo, los perfiles llenos de mensajes de superación no hablan necesariamente de una persona exitosa ni de su espiritualidad por la cantidad de versos bíblicos o versos de Coelho.

La red dice algo pero no es concluyente. Creo que por fortuna aún se debe conocer a la gente en persona, pasar tiempo con ella y hablar para ver el ser humano detrás de los destellos que proyecta en las pantallas.

No se si publique mas en mi blog este año, pero creo que como mensaje final y dada la época que vivimos es importante acercarnos a la gente que hay a disposición, familiares y amigos. Es difícil para los que nos enganchamos a nuestros aparatos, pero creo que por fortuna la humanidad aún debe y prefiere tratar con humanos respecto a las maquinas, y que un café siempre es más agradable cuando hay un interlocutor de voz cercana.

Feliz navidad a todos mis pocos pero entusiastas lectores!

sábado, 8 de noviembre de 2014

Total Interferencia

Los tiempos cambian y cada día hay algo nuevo para ver, mas creo que se mantiene un espíritu de acuerdo a la época. En mi niñez percibía al mundo con cierta armonía alegre (excepto por el colegio) y veía como los días pasaban corriendo por las calles con amigos. Sin duda, tal percepción era cuidada por la burbuja protectora de mi familia, con quien siempre he estado muy cercano. Luego, la desaparición de tal protección permitió ver un mundo diferente. Mas hostil sin duda, pero de alguna forma con mas opciones. Tras los estudios llega el trabajo y con el aprendí a apreciar el incalculable valor de cosas como el tiempo de ocio. El mismo que se iba en juegos de niño, es el que marca diferencia entre una vida con o sin sentido cuando grande.

Hoy, los ratos libres son cada vez mas preciosos y siento que hay un derroche en ese sentido que de alguna forma nos está costando la vida. Los medios de comunicación empezando por la televisión y los videojuegos fueron en su momento motivo de toda clase de críticas, en la medida que los programas con contenido sucumbieron a los que solo buscaban tener al espectador entretenido. En ese sentido, hubo un tiempo antes de la llegada de la Internet donde las criticas a la pequeña caja y las consolas de 16 bits encajaban y eran oportunas. Hoy en día, con la diversidad de opciones, casi parece risible echarles la culpa por la falta de contenido y sustancia que parece inundar las mentes modernas.

La idea no es crear un manual de buenas costumbres ni recrear la nostalgia por los tiempos pasados, es simplemente un llamado a rescatar las virtudes que como seres humanos y civilización hemos desarrollado, y que hoy en día se han depreciado como pasa con la forma en que escribimos y la palabra hablada.

Los foros se inundan de comentarios que evidencian tres cosas. Falta de comprensión de lectura, desconocimiento del contexto en el que se pretende crear el debate (en una noticia de tecnología nunca faltan los que insultan al presidente) y un desprecio por las reglas ortográficas y gramaticales básicas. Si la gente todos los días sigue consumiendo los mismos contenidos y gasta todo el tiempo libre entreteniéndose, es imposible esperar el más mínimo cambio en una era que exalta lo extrovertido y la irreverencia asfixia por sobredosis.

Creo que se necesita un nuevo despertar individual, pues soy algo escéptico a que tal cosa sea masiva. Volver a cada uno y sacar el ruido blanco que nos bombardea con twits y noticias estúpidas (¿a alguien le importa que a Enrique Iglesias no le gusten las fiestas de Pitbull?) es un comienzo para reconectarnos con nosotros mismos y recorrer ese camino de descubrimiento. No somos oficinistas, no somos operarios. Hay algo más, una especie de chispa, que si bien mengua hasta casi extinguirse nunca desaparece del todo y parece hoy en día vivir en esos ratos libres cuando la gran mayoría llega a sus casas... a entretenerse.

De bonus dejo esta gran charla. Si bien la idea de educación está asociada con colegios y universidades, en verdad se encuentra en cada momento. A pesar de las instituciones educativas, el aprendizaje jamás dejará de perder su alma independiente

https://www.youtube.com/watch?v=nPB-41q97zg

martes, 7 de octubre de 2014

Escritos

Hace un buen tiempo no me animaba a publicar nada e incluso a escribir. No creo que haya sido por falta de temas sino por falta de esa necesaria mezcla entre voluntad, tiempo, lugar e ideas. Especialmente cuando la voluntad y el lugar no son propicios, personalmente empiezo a tener serias dificultades escribiendo, aunque en honor a hacer las cosas simples, los factores antes mencionados sucumben ante el simple hecho al temor básico de salir con algo que no sirva para nada.


El temor a salir con un chorro de babas reside en esa especie de lapso entre una idea que se cocina solo en la cabeza y que uno espera, de alguna forma, que le salgan pies, cabeza, cuerpo... que le salga forma en últimas. Mientras tanto, llega algo medianamente entretenido o importante que hacer en la vida real y la idea se dilata, desaparece como el papel disuelto de a pocos en un vaso de agua. La intención muere aveces de solo imaginar salir con algo salido de la mente de un párvulo, cuando ya se tiene 27 años, un título universitario, un segundo idioma y 1,82 de estatura... Sin embargo ese miedo desaparece cuando simplemente uno no se propone mentamente escribir como Oscar Wilde, crear mundos fantásticos como Tolkien o despacharse en prosa como Allan Poe, sino simplemente dejarse llevar como un Carlos cualquiera. La esencia de la escritura va en la autenticidad. La misma que hace que un escrito se defienda con valentía si es sometido a prueba como bien mencionaba Woody Allen en Media Noche en París.


Creo que para escribir en esta época, donde los escritos y los blogs abundan y se refunden entre ellos mismos como pequeños insectos frenéticos en una tarde soleada de verano, hace falta morir a uno mismo... o mejor aún, a la idea de que con tres publicaciones medianamente decentes al año van a llover los contratos para dedicarnos como bohemios vagabundos a rondar las calles en busca de inspiración, eso si, bien pagos. Escribir ante la avalancha de opiniones y medios certificados (supongo que por ellos mismos) se ha vuelto un ejercicio personal. En esta época se escribe para uno y quizás para alguna alma amiga que quiera incursionar un poco en este reino personal.

No se que vaya a pasar con la calidad de los escritos de este espacio (si es que tal concepto existía en la mente de los entusiastas lectores), pues la linea editorial siempre ha sido bastante flexible especialmente gracias a la falta de patrocinadores que obliguen a la publicación permanente y bajo determinados parámetros. Lo que si es cierto, es que lo peor que puede uno hacer es dejar pasar los momentos para escribir algo esperando que llegue la gran idea. Asi como una buena pareja o un buen negocio, los buenos escritos solo se encuentran haciendo y buscando.

Para no hacer aún mas largo un escrito ya de por si extenso en la generación 150 (caracteres), me da gusto publicar y volver a aparecer en el mapa de alguna forma. En el peor de los casos lo que se pueda hallar tras despejar el ruido en la mente es algo que en verdad valga la pena.

sábado, 19 de julio de 2014

Opinión Pública

Después de una larga.... laaarga pausa por el mundial y cuestiones laborales, es bueno volver al blog y escribir algo para los contados pero fieles seguidores.

Casi por suerte encontré un muy buen programa sobre filosofía que venía buscando desde hace tiempo (link en la parte de abajo), y si bien no comparto el gusto por discernir sobre absolutamente todas las cosas, creo que hay algunas en las que vale la pena reparar así uno sea tachado de mamerto, chiflado o "chirrete"...

Uno de los puntos interesantes tratados en el programa fue el concepto de "estado interpretado", donde el individuo piensa tener un punto de vista determinado sobre un hecho cuando en verdad solo esta expresando la opinión dada por otros, ya sea en radio o en televisión, y en esa misma medida uno puede saber que le va a decir alguien a uno con solo saber que dijeron en noticias por la mañana. 

Puede que nos parezca que tras dar la noticia se vea como un plus el escuchar a los analistas, pero en verdad cuando a uno le dan este extra lo que están haciendo es matando la iniciativa que tiene el individuo de formar una idea propia de lo que pasó con base a los hechos, porque le ahorran a la persona el esfuerzo que implica pensar y así este puede volver a sus labores cotidianas con la sensación de haber asumido una posición sobre algo.

Siendo así, la opinión pública no existe, es una ilusión, porque si consumimos algo tan masivo como un noticiero y salen luego los reporteros a la calle a preguntarnos, lo único que están haciendo es reforzando en la gente una opinión ya dada por ellos, como noticiero, en pasadas emisiones. En conclusión, es un ciclo, donde a la persona le meten una idea, le preguntan en la calle casi como para confirmar que haya entendido bien y en la noche transmiten su opinión para convencer, a los que dudan, el hecho de que algo es correcto o va por cierta vía. Así, el pensamiento individual es propiedad de unos pocos desconectados.

El "estado interpretado" es tan poderoso, que incluso tras escribir algo en lo que creo con cierta firmeza, no puedo dejar de pensar hasta que punto sea auténtico o si sea otro de los muchos parlantes medianamente informados que solo difunden las ideas como grabadoras.

Descartes dijo alguna vez "Voy a dudar de todo, pero de lo único que no voy a dudar es de mi duda". Una frase provocativa, y creo que de alguna forma es lo que quiero que quede tras lo visto anteriormente, pues hay dos cosas claras y es que muchos de nosotros queremos un cambio en el mundo que vemos afuera, pero asimismo el cambio debe venir primero en uno y eso solo se produce cuando uno empieza a pensar hasta que punto son auténticas ciertas certezas y se desarrolla un pensamiento menos sustentado en una consciencia colectiva.

Es bueno volver a escribir algunas cosas por acá, ejercitar algunas neuronas y darle oxígeno a este espacio. Dejo el link del programa. Que lo disfruten!

http://www.encuentro.gov.ar/sitios/encuentro/programas/ver?rec_id=50205

domingo, 8 de junio de 2014

La culpa no es del fútbol

A menos de una semana de empezar el campeonato deportivo mas grande del mundo, y del cual soy especial seguidor, no falta la lluvia de críticas y memes atacando esta fiesta como si por culpa de ella el país hubiera desarrollado su visión miope, torpe y despreocupada que vive actualmente (abstención del 60% en las pasadas elecciones). Al menos por un mes, muchos de los habitantes del planeta estaremos atentos a lo que pase en cada una de las canchas de Brasil y de alguna forma tendremos licencia para comportarnos casi como idiotas embriagados de pasión, alegría... y licor.

El campeonato es una de las mejores cosas que uno puede vivir para pasar un buen rato y del que con toda certeza, al final, no va a generar mayor diferencia, cuando volvamos a la realidad colmada de pantallas llenas de estúpidas producciones colombo-mexico-africano-estadounidenses, concursos para cigotos y presentadores de media petaca. El país no se vuelve peor o mejor porque pasemos o no de primera ronda, o porque haya sido seleccionado Pablo Armero como el jugador mas caderón del mundial. Por otra parte, los países del primer mundo clasificados (que además rara vez suelen faltar a esta cita) como Italia, Holanda, Inglaterra o Francia, no quemarán sus ciudades y reemplazarán las bellas obras guardadas en sus museos por fotos de Pirlo, Rooney, Benzemá o Robben driblando o haciendo un disparo al arco. El mundial simplemente servirá como una ventana para revivir algunas pasiones y tener un motivo absurdo para celebrar o estar tristes.

Les pido entonces que disfruten cada minuto que puedan ver del torneo, se viva el espíritu que esa espléndida copa transmite y no nos volvamos trascendentales al pensar que mientras el país está atento a los partidos, la corrupción y la mediocridad nos carcome silenciosamente, cuando el origen de estos males está lejos de producirse dentro de los terrenos de juego.

....y que viva el mundial!

domingo, 1 de junio de 2014

Oh, Fortuna....

No creo que exista en la tierra persona alguna que esté contenta por ser pobre o por ganar poco dinero. Desde luego, podemos adaptarnos a un estilo de vida y con el tiempo encontrar destellos de felicidad en las cosas que nos pasan mas allá de la rutina casa-oficina-casa, pero la verdad es que aparte de la discusión sobre si tener o no tener algo nos hace mas felices, lo cierto es que no hay nobleza en la pobreza.

Admiro de verdad a aquellas personas que han sabido de alguna forma encontrar la forma de hacer dinero dándose cuenta de sus habilidades y han sido además lo suficientemente valientes y decididas para traducir las ideas en actos concretos. Socialmente además rechazamos gente que se hace rica con el narcotráfico, el soborno o la trata de personas, pero por otro lado veneramos formas de riqueza ( y me refiero a riqueza obscena) que pasan frente a nuestros ojos sin que nuestros cerebros pudieran siquiera reaccionar. Una de ellas es la riqueza producto de donaciones hechas a nombre de una entidad sobrenatural (llámese Jesus/Yisus, Xenu, Virgen María, Alá, etc.). Es desagradable tanto por el hecho de hacer increíblemente ricas a personas que contribuyen al sostenimiento de una división mas entre los hombres (a menos que te conviertas a su religión), como por el sospechoso hecho de que muchas de ellas predican una vida futura de riquezas inimaginables... pero que al parecer han decidido ir viviendo a lo grande tal etapa en vida (ver https://www.youtube.com/watch?v=mJ9oBCLwwL0) . De otro lado, y tan solo para dar un segundo ejemplo, están los políticos, a los que les hemos dedicado ya las líneas que les corresponde y merece y... adivinen.... ninguna de ellas ha cambiado nada.

A lo que quiero ir hoy es al hecho de buscar formas ingeniosas y honestas de generar riqueza y compartir el método. Eso me parece que es la obra mas grande de caridad que se puede tener con el prójimo, además de ser un verdadero autosacrificio, pues perfectamente podemos estar ayudando a crear y educar nuestra competencia, aunque de paso ayudaríamos a la economía, pues las empresas tendrían que ser mas competitivas.... pero eso será otro tema. 

Yo no creo que ayudar regalando plata a los mendigos o a dar un mercado en diciembre cambie las cosas. A lo mejor no sea tanto un acto de filantropía como de autoredención, y así mismo comprendería esa extraña frase de los voluntarios cuando dicen que ellos reciben mas de lo que dan cuando se prestan a una actividad social (pues cuando hice voluntariado/servicio social nunca pude identificarme con lo que sea que significasen esas palabras). El caso es que si en verdad se tiene un sentido social, la gente compartiría perspectivas sobre como crear riqueza, e invertiría menos tiempo en oraciones y compra de anchetas.

En esta medida, no aspiro y tampoco creo mucho que la gente acoja a primera mi idea y estoy mas que seguro que tanto las plegarias para que los pobres tengan comida como las caravanas de carros subiendo comida a los barrios pobres a final de año continuarán.

Sin embargo, y para finalizar, los invito a meditar un momento en este punto y a lo mejor, de alguna forma, puedan compartir el 60%, 70% o 100% de mi propuesta. Entonces veremos que el mejor servicio social que podemos dar a la comunidad es hacer para nosotros mismos nuestra propia riqueza. A lo mejor, con el tiempo, nuestros aprendices, familias empleadas por nosotros así como los proveedores que contratemos nos lo agradecerán.

miércoles, 28 de mayo de 2014

El derecho a NO votar

Los temas políticos siempre van a ser desagradables, al menos en un país donde los sumos sacerdotes de las leyes andan impregnados de torcidos, mentiras y verdades a medias. Por eso, trato de no escribir respecto a ello, mas que nada porque rara vez sale algo admirable de ellos y la internet rebosa ya de artículos deprimentes sobre nuestros padres de la patria. Sin embargo, por la forma como la política abarca tantos aspectos de la vida diaria, es imposible apartarme e ignorarla, pensando que lo mas relevante es la convocatoria final de Pékerman para el mundial.

La idea de hoy es muy sencilla. Quiero invitar a todos los que votamos por Clara López, Marta Lucía Ramírez, Enrique Peñalosa o en blanco a quedarnos en nuestras casas el próximo 15 de junio. El que no vota no tiene derecho a quejarse, lo creo, pero tras haber fracasado el intento por elegir una verdadera alternativa, no veo porque tengamos que ser conducidos a votar solo para elegir el "menos malo", ya sea Santos o Zuluaga el que ostente el título.

Citando al senador Robledo en una entrevista el diario El Espectador "Si no estoy de acuerdo con las dos opciones y voto por una, estoy violentando mi conciencia. Hay que respetarle la conciencia a la gente, lo otro es una monstruosidad"*. Y en efecto, el votar por alguien solo para que no quede otro, es una muestra de cobardía intelectual y una auto-traición vil. Se que los ánimos quedan mermados tras ver como este país ciego y torpe no solo pasa a segunda vuelta a un hombre envuelto en un escándalo de chuzadas, sino que para colmo lo eleva al primer lugar de la contienda. Sin embargo, no por ello el segundo en votación se convierte en mejor candidato. Sigue siendo tan bueno como cuando lo era mientras elegíamos a alguno de los cuatro candidatos que no quedaron.

Los invito entonces a generar un precedente no votando o votando en blanco (así no sirva para nada este recurso en segunda vuelta). Ignoremos las alianzas con las que corren por estos días los candidatos que hasta hace solo una semana se atacaban entre sí en plena televisión pública y ejerzamos nuestro derecho democrático a elegir, aún si esta opción se exprese pasando un lindo domingo en casa con amigos y familia, lejos de la revuelta y la falsa victoria de los que decidieron votar por alguien, que en el fondo, nunca quisieron que con el poder se alzara.

*http://www.elespectador.com/noticias/politica/santos-y-zuluaga-son-mismo-articulo-494936

lunes, 19 de mayo de 2014

Una columna más... Elecciones

Ya falta poco para que comiencen las elecciones para presidente, y en medio de la que puede ser una de las pujas mas sucias en años, hoy tenemos toda una serie de candidatos que pese a respaldar la variedad que una democracia en teoría promueve, no deja de sentirse en el fondo que fueron cortados por la misma tijera.

No soy partidario de pensar en que la situación económica de un individuo dependa de un gobierno. Creo que cada uno construye su propio destino independiente de los gobernantes, con excepciones tanto históricas como  regionales, donde hasta los mas brillantes sucumbían ante los mas estrictos regímenes. Sin embargo, cuando nos ponemos a pensar en el impacto que la gente que elegimos tiene en nuestra comarca, vemos que es muy grande y casi omnipresente en nuestras actividades, de ahí la importancia de votar a conciencia así sea al final una ilusión el acto mismo.

Admito que comparto la desilusión colectiva por la clase gobernante. Una clase que ha sabido ponerse escalones arriba de sus gobernados, utilizando su poder para alzar una barrera con la gente que los elige. Aparte de la evidente corrupción que como una niebla inunda los poderes y los estrados, el solo hecho de ver como estos personajes no escatiman en ponerse sueldos que rayan en lo obsceno nos indica que estamos tratando con una clase muy diferente de gente (ver https://www.youtube.com/watch?v=jUC-J99Ppr8). Es gente que piensa, ve, planea y proyecta en una esfera distinta. Se sienten y los vemos como superiores; carros blindados, lujosos restaurantes.... pero lo curioso del asunto es que su posición fue creada con el fin de poner a cargo administradores eficientes de la riqueza del país. Es decir, ellos en teoría están a las ordenes nuestras. Nosotros al menos deberíamos elegir cuanto gana esta gente. En la realidad, ellos hace tiempo tienen la sartén por el mango y nos dicen (casi pareciendo un mal chiste) cuánto es que debemos ganar nosotros (SMLV).

Con tantas mentiras, tantas versiones y tanta publicidad admito, y aún teniendo en mente un candidato por el cual votar, no tener total confianza para depositar mi voto en las urnas. Y ustedes deben estar pensando exactamente lo mismo. Cuando un candidato como Zuluaga dice tener la consciencia tranquila, que jamás habló con el hacker de moda, y que a los dos días salga un video de él charlando con este personaje ilustre, y que diga que fue un montaje (?)... creo que un "no me diga más" de Vinasco se queda pequeño. Al menos quedará un espléndido guión para una novela o serie que ojalá valga la pena. Lo anterior no eleva a santos a ninguno de los demás candidatos, ni a arcángel a Santos, poseedor ya del título. Lo anterior solo nos confirma que vivimos en una ilusión, en un sueño del cual no vamos a despertar.

Me duele pensar que todos los impuestos que pagamos mantienen semejante estructura. Una maquinaria que piensa que el progreso de la nación está principalmente en construir puentes y carreteras (porque eso si queda en la foto). Que la educación es solo cuestión de cobertura. Que la inversión en investigación y desarrollo sea tema último en la agenda y que destinen la mayor parte del día que les pagamos en lograr acuerdos sombríos, ocultos siempre por la prensa parcializada, experta muchas veces en dar información a medias o a conveniencia.

Lo de Zuluaga muy seguramente se sabía hace tiempo, y no es inverosímil creer que detrás de cada candidato haya toda una serie de excelentes guiones por salir a la luz que harían saltar de la envidia hasta al Coppola mas inspirado. Lo cierto es que el pueblo marchará a las urnas y elegirá al gerente de turno. 

Me encantaría ver que no elijiéramos por lo que digan las encuestas, que rechazáramos el tamal, que no dejáramos a los candidatos besar a nuestros hijos... puedo soñar. Pero cuando comience el espectáculo de cubrimientos especiales, conteos de votos y pantallas táctiles sé que habré despertado del sueño y la realidad vendrá de nuevo, quizás con un gerente nuevo a cargo, pero sabiendo también que mas allá de lo que haya puesto como promesas, el progreso no vendrá precisamente del alcance de sus facultades.

viernes, 16 de mayo de 2014

#OdioalHashtag

Es obvio que la internet y las redes sociales han permitido a las personas un poder de expresión sin precedentes. Cada vez que uno revisa su cuenta de facebook, toneladas virtuales de información llegan en interminables actualizaciones de material en el que perfectamente podemos gastar la vida misma.

Sin embargo, en el mar de bobadas (unas realmente graciosas, otras no tanto) el factor "hashtag" se ha convertido en una especie de fenómeno para la gente que por alguna misteriosa razón tiene la urgente necesidad de reportarle al mundo que se subieron a un bus, que están entrando a cine, que fueron a una protesta contra el sistema, que están agotados por el trabajo, que se sentaron en un parque al atardecer, que se sienten solos...

Paralelo a esta nueva costumbre, los filtros para elevar nuestras fotografías a un nivel mágico ya son tan fastidiosos como lo anterior. Un plato de lentejas, una chocolatina, la piscina o el despreciable "duckface" (ya odioso de por si) son el plato de cada día a menos que uno desactive la posibilidad de seguirlos.

Normalmente, uno tiene la posibilidad de dejar de ver o escuchar algo si no le gusta, pero esta invasión de frases intrascendentes y estados de ánimo es casi inevitable. ¿Son una expresión de la falta de habilidad para vivir con uno mismo y una soledad real en medio de un universo de amigos virtuales?. De tener lo primero seguro no pasaría lo segundo. Lo que si es cierto, es que la gente está creciendo sin la educación necesaria para lidiar con la soledad, la tristeza, la felicidad... el mundo interno del que creo no debe ser abierto al mundo.

#escribir, #guitarra, #megustaelarrozchino, #hacerjercicio... ¿es necesario esto?¿las cosas al hacerlas no se decían solas acaso?. En fin, esta entrada no creo que cambie mayor cosa y los adictos a compartir cada instante de su vida prestarán oidos sordos si es que se cruzan con esta columna. Lo que si creo es que no seré el único que de alguna forma se sienta interesado con esta postura. De momento, y copiando otra de las tantas frases de la red, dejaré esto por aquí y me retiraré lentamente...

#mevoyacomer, #cojanoficio....

miércoles, 30 de abril de 2014

Supergente

Todas  las personas tenemos habilidades que nos ponen un peldaño por encima de alguien, y siempre vamos a ver a alguien un peldaño encima de nosotros. La cuestión es que uno siempre va a poner mas atención a lo segundo que a lo primero, y de alguna forma es natural. Las pocas noticias buenas que da un noticiero sucumben en la mente ante el último avionazo, el nuevo desfalco al erario o la nueva ruptura amorosa de Jennifer López (¿cuantas irán ya?).

Lo cierto es que uno, nunca, jamás, va a poder ser superior a nadie totalmente. Siempre va a haber alguien mas alto, mas creativo, mas carismático... mejor vestido, mejor artista, mejor surfista.... ¿y que importa al final de cuentas?. Creo que en la mayoría de nosotros está el noble deseo de mejorarnos, pero llega un punto donde la lucha debe revaluarse cuando la frustración es extrema o cuando las cosas se hacen para tratar de agradar a alguien o a un grupo de gente, siendo esta última, la motivación mas vacía.

Ya sea por llamar la atención de una chica o de un grupo que uno piensa como ideal, el tratar de aparentar mejoras y engañarse a uno mismo con tal de entrar a un circulo social determinado es una de las intenciones mas tontas. Razones hay muchas, pero esencialmente no se pueden esconder dos cosas elementales: La raza y la estructura de pensamiento. La primera (y a excepción de Michael Jackson) es un factor que no se puede evitar ni mejorar, a menos que tengamos una chequera bastante generosa. Ya seamos de orígenes latinos/indios como yo, o rubios de cabellos dorados, lo mejor que uno puede hacer es aceptar la suerte y llevarla con orgullo.

La segunda, en cambio, es moldeable y posible de mejorar de verdad. Es además de las cosas que caen por su propio peso. Como bien diría Woody Allen, lo bueno de ser inteligente es que se puede hacer de idiota sin serlo, mientras que al revés es imposible, y la inteligencia, por desgracia para algunos, no se vende en las farmacias ni hace metástasis en nosotros mientras estamos en el teatro ni en los festivales de cine francés. Esta viene de la búsqueda individual y de mantener viva sensibilidad a las cosas del entorno, incluso a las mas pequeñas cuando salimos a hacer ejercicio al parque.

Igual, por mas experiencias que tengamos y estudios cursados, jamás llegaremos a ser perfectos. La perfección única está en los seres fantásticos que viven en nuestras mentes... imaginarios, ideales y místicos... y en esa misma medida inalcanzables. En lo humano el tema se resuelve mediante la apreciación de nuestros semejantes con sus virtudes y defectos. Hasta las piezas mas extrañamente moldeadas terminan por encajar finalmente, cuando hay un ambiente diverso.

jueves, 17 de abril de 2014

Tener la razón

No son pocos los días donde no se me ocurre realmente nada para escribir. Por lo general es mas lo que consumo que lo que elaboro en términos creativos, y aveces hay escritos que prefiero no publicar ya sea para evitar polémicas, porque son muy personales o porque los considero textos poco elaborados.

Hay días, sin embargo, donde escribo con el firme convencimiento de que el escrito, por mas polémica y susceptibilidades heridas produzca, debe ser publicado. Por lo general aparece cuando trato algún tema religioso o político, pero me siento motivado porque creo, ya sea por sincera determinación o solo por diversión, que uno debe sacudir la cabeza de las personas y poner algo de ruido mientras vemos fotos de gatitos en Instagram.

Uno jamás va a ser un superhombre o supermujer, y si bien creo que uno debe trabajar en uno mismo, hay un punto donde uno simplemente debe dejarse llevar para encontrarse y respetar en primer lugar a la persona con la que uno trata frente al espejo. La vida es mas que un concurso de popularidad, hashtags y fotos retocadas (aunque puede ser un camino, supongo). Desde mi perspectiva, la vida, entre otras cosas, es un proceso constante donde se esculpe el carácter. Hay momentos felices, y muchos mas de trabajos, desengaños y tristezas, pero al final de esto siempre parece mejorarse algo.

Creo que una de las cosas mas valiosas de este resultado es la de hacer respetar los puntos de vista de uno, porque el respeto no viene cuando uno cambia de parecer con la masa sino cuando uno se mantiene firme a pesar de ella. Creo además que es algo con lo que se nace, pero que se puede ahogar con el tiempo con la presión y la falta de héroes morales. En esta medida, una de las cosas que tuve la fortuna de encontrar es gente que mantenía firme su perspectiva a pesar del resto: Richard Feynmann, Carl Sagan, George Carlin...Son solo algunos a los que en su momento acudí y aún hoy visito cuando las cosas van mal y se necesita subir de nuevo a hombros de gigantes.

Pensar y tener una postura única no esta mal. Se siente algo de soledad, si, pero mientras uno viva la vida se va a encontrar con algún otro desadaptado que se une a uno en la carretera. Citando a Woody Allen, "no conozco el significado del éxito, pero la fórmula para el fracaso es tratar de agradar a todo el mundo". No siempre se tiene la razón, es cierto, pero por tener la razón socialmente aceptada no necesariamente puede uno estar en lo correcto.

Piensen por ustedes mismos y pasen la antorcha a otros para que estos se fortalezcan y no se sientan cohibidos cada vez que su corazón les grite, que por esta ocasión, no se puede compartir la misma opinión. 

Cuando muere un escritor...

Hoy ha muerto el escritor mas reconocido y único premio nobel de mi país, y la prensa, facebook, twitter y demás medios se inundan de toda clase de homenajes, historias, anécdotas y fotografías honrando su memoria. Entre las cosas que no he hecho en mi vida es leer un libro suyo, y en esa medida no me siento moralmente apto para compartir citas o material, pues sencillamente nunca tuve una conexión emocional con su obra, a pesar incluso de haber escuchado de él desde niño.

Como no es frecuente que se mueran personajes tan ilustres como este todos los días, uno reflexiona sobre la cantidad de honores que se le hicieron en vida sumados a los de hoy, donde no solo Colombia sino el mundo entero paralizan momentáneamente sus actividades para recordarlo e ir a la librería a comprar uno de sus libros. Por fortuna, nunca la gente aplazó su admiración hacia este hombre hasta su lecho de muerte, sino que permanentemente aparecían muestras de afecto para con el. Sin embargo, en la vida real, uno no se da cuenta de la cantidad de gente que ha hecho cosas por uno y por desgracia las demostraciones de cariño surgen hasta cuando están a punto de morir o se les ha descubierto una enfermedad terminal.

Hector Lavoe ponía en una de sus canciones una de mis frases favoritas "si no me quieren en vida, cuando muera no me lloren...." y creo en esta medida que los reconocimientos y el amor deben ser entregados a la gente cuando está viva, sana, al lado de uno y con la mayor frecuencia posible. Entre las muchas tonterías en las que no me uno con las personas, está la de acercarme a alguien cuando está a punto de fallecer siendo que jamás le escribía mensaje alguno, le llamaba o pensaba en ella. Sin embargo, mi actitud frente a lo anterior me ha hecho pensar y sentir la fortuna de tener conmigo principalmente a mi familia aún viva y sana, y trabajar no solo para mi bienestar sino para el de ellos.

No se como estén ustedes, mis pocos pero entusiastas lectores. Ciertamente pueden estar pasando una buena o una mala época, pero quiero que piensen que el hecho de estar vivos hoy no se debe al valor de su esfuerzo por encima de otra gente sino al valor de los esfuerzos de otra gente por uno. Se que uno no puede agradecer a papá y mamá siempre, pues hay varios desnaturalizados y creo que es lógico no honrarlos cuando ellos no cumplieron su labor y estuvieron ausentes. Sin embargo, siempre hay presentes amigos, hermanos o familiares mas lejanos que dieron algo por uno o, que mejor aún, nos enseñaron a utilizar la cabeza para lidiar con la vida.

Para retomar el contacto solo hay que escribirles o hablarles. Para hacerlos sentir amados, solo hay que escucharlos.


domingo, 23 de marzo de 2014

Vida - Aprender

La lógica de la vida es sumamente orgánica. Desde pequeños nuestros instintos vibrantes nos conducen en un mundo que no entendemos, e inocentes vemos como pasan los milagros de la existencia, como si fueran magia. Recuerdo de niño las mañanas en la casa de mis abuelos, donde algunos rayos de sol se filtraban por las ventanas y creaban cortinas con las partículas de polvo... un espectáculo simple, pero hermoso.

A medida que uno crece, nuestros mentores (por lo general nuestros padres) nos conducen a extrañas instituciones llamadas colegios y tales cosas fantásticas desaparecen en la medida que nos agobiamos con otras tareas y los estados de tristeza se nos vuelven mas familiares, hasta que nos acostumbramos a ellos y vemos incluso, que para aprender, hay una estructura. Los años pasan y nos llenamos de títulos innecesarios hasta hace unas décadas para poder aspirar a una universidad, y de ella otro título para conseguir un buen empleo.. quizás. De repente se aparece un loco sin corbata, que con ideas extrañas nos hace ver la luz que brilla por encima de las nubes de la rutina, y por un momento nuestros corazones perciben nuevamente las cortinas de luz y polvo.....

Pero sucede que en la vida real muchos viven lejos de la acción que deberían producir sus pensamientos (y me refiero a los verdaderos), y nos acostumbramos a un trabajo estable pero cansino donde además se procura transferir este pensamiento a nuestros hijos llevándolos nuevamente a un colegio donde, ilusos, pensamos que los están preparando para la vida cuando en realidad los están preparando para desempeñarse de forma medianamente decente frente a un escritorio (porque además, pensamos que todas las labores deben tener un horario, y desde luego, un lugar fijo).

Lo cierto es que el sistema actual, donde necesitamos una especialización no por el deseo solo de aprender sino el de aspirar de pasar de ganar 2 millones a 2 milones y medio, es solo un estado temporal y reciente producido por la revolución industrial, pero no hace parte del paquete real de lo que consta la existencia, que nos pide desde los arboles que se mecen en las mañanas y el cielo que explota de colores en la tarde que la exploremos.

Como civilización hemos pasado por épocas de oscurantismo. En ellas, a pesar de la opresión, se percibían las intenciones de la mayoría para rebelarse contra el régimen que suprimía las libertades. Hoy, vemos como hipnotizadas masas de gente cruzan la ciudad en búsqueda del café mañanero que dispare sus adormecidos cuerpos.

La esperanza, sin embargo, reside en el numero cada vez mas creciente de ciudadanos, que a pesar de ser aun minoría, logran vivir no libres de responsabilidades, pero si lejos del sistema al que alguna vez fueron conducidos a adoptar. El tiempo no es dinero, el tiempo es vida... y la cuestión está no en llegar a la respuesta correcta sino a la pregunta adecuada que cambie lo que siempre supimos que estaba lejos de lo natural.

Los dejo con este video de Allan Watts.... que haríamos si no nos enfocáramos solo en conseguir dinero?

jueves, 6 de marzo de 2014

Marketing y el arte del estrés

Una de las actualizaciones de estado que recibo casi sagradamente por Facebook es la de la revista P&M, especializada en mercadeo. Asi me desactualizo un poco menos rápido (ya que hoy es imposible ponerse al día) de las cosas que pasan en un medio que me interesa, pero que al mismo tiempo me causa algo de ansiedad.

Lo cierto es que hoy las campañas publicitarias se mueven a una velocidad mucho mayor respecto a cualquier época. El bombardeo de productos es casi insoportable por momentos. Vemos en televisión pública mas propagandas que programas y no falta espacio que algún "genio" del mercadeo piense en hacer rentable.

Detrás de la sofisticación de las marcas, los eventos y las campañas, siempre hay un esfuerzo titánico para ganarle unos milímetros a la competencia. Desde la contratación de la compañía que nos va a hacer el stand para el evento que tenemos en media hora, hasta el diseño de un promocional, la prisa es la constante para llevar a cabo productos, que a pesar de su belleza, por su naturaleza perecedera solo vivirán en la mente de los consumidores por unos instantes (si antes no acaban arrugados en una caneca o en la bandeja de correo no deseado).

¿En verdad vale la pena semejante esfuerzo? De alguna forma, si. De lo contrario difícilmente podremos mantener andando nuestros imprescindibles Volvos. Por otro lado, hay mucha gente invirtiendo energía en toda una serie de angustias sin trascendencia alguna y cuya recompensa se verá representada en la cerveza de los miércoles en la noche.

Personalmente, el ver la cantidad de energía invertida en posicionar una marca me produce una sensación de vacío. Es como si la vida se fuera en algo que si bien impacta, no lo hace en la misma medida que las artes lo hacen. Y relaciono el arte con el marketing porque de alguna forma la primera es de gran inspiración para los productos de la segunda, solo que sin la misma alma. 

Horarios, gritos, prisas y esfuerzos. La vida ciertamente no es fácil pero hemos sabido arreglarla para hacérnosla más complicada. La cuestión está en si uno siente el placer o satisfacción sabiendo que a pesar de semejantes esfuerzos, lo mejor que en un momento de la vida estamos produciendo acabará sin ser reconocido, ya que a diferencia de las artes, el éxito en mercadeo va marcado con el signo pesos.

Asi, la próxima vez que llegue publicidad a nuestras manos, podemos pensar no solo en comprar algo por un aparente súper descuento, sino en el valor de la existencia de este tipo de cosas mientras aprisionamos el papel en nuestras manos antes de tirarlo a la basura. 

Woody Allen

Una entrada como esta no la puedo hacer sin antes no haber visto una película o leído algo de este gran personaje. Para desmemoriados como yo, es necesario repetir una experiencia antes de hablar de ella para poder comentarla, pues la sensación se nos deshace con las horas y el recuerdo no perdura si hay que concentrarse en otras cosas.

Como mi director favorito, Woody Allen es la clase de personaje que me hace apartar siempre parte de mi dinero para ver su obra, sea trascendente como Blue Jasmine o cuestionada por la crítica, como Scoop (aunque es una de mis favoritas junto a otras menos conocidas como Sueños de un Seductor o La Rosa Púrpura del Cairo). Para mi, ver una de sus películas (y en especial si actúa en ellas) es conectarme sensiblemente con otras perspectivas. 

Amigo de las películas de bajos presupuestos, Allen convierte los dilemas cotidianos de las personas en historias casi mágicas. Uno se siente diferente al terminar la película. Queda la grata sensación de haber estado brevemente en un mundo de ingeniosidades, humor sutil y blanco. Por alguna razón uno se siente mas inteligente, asi uno se siga golpeando el pie contra la esquina de la cama. Por alguna razón también uno se siente feliz, como si te hubieran dado un regalo o hubieras disfrutado la compañía de alguien inspirador.

De otra parte, películas como la mencionada Blue Jasmine o Match Point, crean una conexión hacia asuntos mas oscuros y dilemas lejos de la comedia. La ingeniosidad entonces se transforma, y toma tintes mas profundos, como el director siempre deseó tras querer alejarse de la comedia (llegó incluso a prestarse para pelear con un canguro).

Recordando la escena de Manhatan, donde Woody hace una lista de las cosas por las cuales vale la pena vivir, no dudaría en poner sus películas como una de ellas. Tras verlas, siempre queda en el aire una sensación sobre su persona... un hombre bueno, como creo recordar haberlo leído en una biografía. Incluso en películas como Todo lo que Siempre Quiso Saber Sobre el Sexo, no cae el filme en burdas escenas sexuales aún cuando bien pudo hacerlo. La verdad, no recuerdo ninguno de sus filmes con desbordantes escenas eróticas, por lo que en este punto puedo estar equivocado.

Si ya están cansados de películas de gran presupuesto y fácil digestión, les recomiendo de corazón ir y buscar uno de sus filmes. Es una experiencia genial, algo fantástico. Nos hace creer que pase lo que pase y al menos por una vez al año, uno podrá encontrarse en los cines con algo realmente genial.

Aquí pueden encontrar algunas de sus películas:

http://www.cultmoviez.info/director/woody-allen

martes, 11 de febrero de 2014

Sentido Crítico

La gran mayoría de nosotros a diario nos vemos expuestos a algún medio de comunicación. Aun eludiendo voluntariamente la televisión y las notificaciones por internet, siempre pasa algo o alguien que de alguna forma nos mantiene al día de lo que pasa en el mundo más allá de la oficina. De otro lado, los más entusiastas han hecho de los audífonos una extensión del cuerpo y sirven casi como antenas biológicas, haciendo extensivo lo que sea que estén escuchando.

En las mañanas, el bombardeo de información que muchos tratamos de procesar en el intermedio del ritual “vestirse-desayuno”, queda en su mayoría mal digerido, pues el acto de escuchar se ha transformado por el de oir y en esa misma medida los sonidos de las radios son casi ruido blanco que nos sirven para distraernos del sonido de los automotores, el aplastamiento en los buses y el choque de los zapatos contra el asfalto.

Suponemos que por el hecho de recibir más datos, declaraciones, informes o fotografías estamos un paso más allá sobre alguien, cuando en verdad los datos no se convierten en información y ésta en inteligencia por sí misma, sino que requieren por parte de sus receptores de un criterio propio para direccionar lo recibido y proceder a formar una idea original.

Esto, sin embargo, no es común de ver en nuestra sociedad y se ve evidenciado tanto en la religión como en la política. La percepción individual sucumbe ante la presión social y antes de formar un criterio mínimo para trabajar con los pros y los contras de las ideas que fluyen en nuestro entorno, estamos vinculados casi permanentemente con una confesión espiritual y social cuando apenas somos capaces de reconocer al sujeto que se refleja en el espejo.

El resultado es una nación que se niega a pensar, y presa de la negación espera algún día que una fuerza mística ponga gente que los dirija bien, empresas con sueldos generosos sin horarios extendidos no pagos y calles pavimentadas… al menos. Lo cierto es que si desde temprano no se alienta la construcción de un pensamiento encaminado hacia la duda en vez de hacia insatisfactorias respuestas, podemos resignarnos sin duda a obtener resultados similares a los de hoy.


Mientras no se formen escuelas y hogares que trabajen en la tendencia natural que teníamos cuando éramos niños, donde curiosos indagábamos en todo, preguntas diferentes a donde vamos a comer esta noche, que celular voy a comprar o que vestido me pondré el día de mañana seguirán teniendo prioridad en nuestras cabezas. De momento, el ruido de las radios y el brillo de los televisores seguirán llegando a nosotros como una suave y adormecedora brisa radioactiva.

miércoles, 1 de enero de 2014

2013 - 2014

El año que acaba de terminar ha sido uno de los de mayor cambio. No lo puedo catalogar como un buen año ni como uno malo, pero sin duda lo recordaré por la cantidad de cosas que sucedieron y que como resultado me han permitido ver el panorama que me espera de forma muy diferente.

Aprendí mucho en especial de mi mismo. Aprendí que no soy una persona capaz de trabajar felizmente en una oficina y tener un horario de trabajo. Necesito de una labor que me permita mucha flexibilidad para no ser prisionero de un cubículo y por fortuna lo he conseguido. 

Se que la libertad laboral de la que pienso hacer uso es algo nuevo, pues trae una responsabilidad conmigo mismo, con mi vida. Un día no trabajado ya no enfurece a un jefe presionado además por sus jefes, sino que un día desperdiciado repercute en mi vida. Si nací para algo, estoy seguro que no fue para enclaustrarme en un edificio, mas saber que en el compromiso que adquirí conmigo mismo el principal obstáculo o aliado soy yo da algo de vértigo.

Comprendí además que la vejez digna y genial que visualizo no depende de las semanas cotizadas de pensión sino de haber sido lo suficientemente ingenioso, valiente y persistente en estos días para que las circunstancias cambiantes que los gobiernos controlan no me afecten.

Aprendí que hay cosas que uno puede propiciar tan solo venciendo la timidez y que hay muchas personas que parecen inalcanzables hasta que uno las saluda y habla con ellas. 

Sé que este año nuevo será determinante. Cumplir 27 años me hizo sentir por primera vez el miedo a envejecer y el hecho de que si no hago algo ya, teniendo aún juventud y energías, voy a acabar como muchos llorando el 31 de diciembre porque en el fondo saben que pasó un año y nuevamente siguen viviendo una vida que les hace miserables... atardeceres perdidos... el sol es el mismo, en cierto sentido, pero tu luces mas viejo.

Creo que algo mas que pude aprender e interiorizar es el hecho de saber que la vida es muy dinámica, y que el hecho de que nos hayan educado para ser trabajadores es una forma de muchas que hay para ganarse la vida. Menguó dentro de mi el anhelo para trabajar bajo el gran nombre de una compañía. Tras haber estado en una muy respetable por unos meses, me dí cuenta que la labor de oficinista no se vuelve mas excitante por el hecho de hacerse en una empresa con miles de empleados. La labor es la misma, la inercia es idéntica.

Para finalizar, en la noche de 31 no hice ningún aguero que como diversión o cierta esperanza hacia cada año. Veo que la clave para este año estará en mantener el foco y la concentración en algo muy específico. Si funcionan las cosas podré cumplir varios sueños pendientes. Mi balance lo haré el próximo día de cumpleaños, donde esta vez espero no sentir el miedo que por este año sentí al verme algo lejos de lo que quiero.

Feliz 2014 y gracias de nuevo a mis pocos pero entusiastas lectores por dejarme entrar por un instante en sus vidas.

Un gran, gran abrazo!