Muchos nos sentimos orgullosos de haber nacido en un país o incluso en una ciudad específica, y asi como la religión, somos educados desde chicos con la intención de sentir algo especial por el lugar donde por puras cuestiones de suerte tuvimos que nacer.
Quiero hacer un breve análisis de este "orgullo patrio". Este orgullo de por si me parece algo ridículo. Uno siente orgullo por un logro personal o de alguien cercano. Sin embargo, sentimos orgullo por la diversidad de plantas y animales como si fuera alguna clase de mérito. Sentimos orgullo por ser (según dicen unos estudios) el segundo país mas feliz del mundo. Orgullo por los dos mares, orgullo de nuestros deportistas, orgullo, orgullo... Sueno deseperantemente pesimista, mas mi intención no es mas que proponer una perspectiva diferente del asunto.
El sentido de pertenencia es lo mas acertado respecto al orgullo y asimismo es útil en la medida que este civilice al país, de tal forma que los ciudadanos expresen su amor por donde sea que hayan nacido con diversas muestras. En Colombia requerimos urgentemente que no se quede esto en vacios mensajes de facebook, likes o tweets, sino que en la práctica el ciudadano trabaje por hacer su oficio con excelencia, se eduque, no sea vencido por la mano suave del soborno (ni por la sección de entretenimiento) entre otras cosas.
Cada país y sus paisanos (exceptuando a Fernando Vallejo) tienen algo o a alguien que mostrar de su patria, y para mi eso carece de importancia en la medida que no sacamos nada con que gente como Nairo Quintana haga una super presentación en el tour de Francia, si queda mas fácilmente grabada la imagen de borrachos, narcotraficantes y prepagos colombianos en el exterior.
Para finalizar quisiera concluir dos cosas. Hay muchos colombianos de bien e inteligentes haciendo un espléndido trabajo en varias partes del mundo. A ellos, les pido no rendirse. El país decente que queremos solo se hace a punta de constancia. De otro lado, los demás que hacemos un trabajo anónimo, podemos contribuir en la medida que no caigamos en la mentira del dinero fácil y no aparezcamos siempre con una botella de trago en las redes sociales.
Un país increíble es posible, pero jamás lo será mas por la espectacularidad de un desfile militar respecto a
la gestión de sus compatriotas.
Un país increíble es posible, pero jamás lo será mas por la espectacularidad de un desfile militar respecto a
la gestión de sus compatriotas.
