Nada como escribir de nuevo en las madrugadas, en tu propio computador mejorado, silencio en las calles y una luz tenue...
Hoy he querido compartir algo polémico pero necesario. Colombia se ha convertido en un país de resignados, de gente no pensante. No creo que mi percepción sea errada, pues creo que la gente ya poco se cuestiona, no interroga a sus mandatarios (y aún así vota por ellos), jamás se manifiesta contra la televisión que traga en los canales públicos y mucho menos se manifiesta ante una realidad que para muchos es asfixiante.
Nos olvidamos de cuestionar y rebelarnos pese a sufrir la mayoría de nosotros toda clase de humillaciones, empezando por el infame sistema de transporte público, y de fondo creo que la filosofía del yugo y el borrego se impone a la de la duda y la libertad real de pensamiento. Digo esto último porque ya casi hay que pedir excusas antes de emitir un juicio porque seguramente alguien se ofende.... y les digo, siempre alguien se ofenderá, así sea porque digas que te gustan las medias de colores, detractores siempre aparecerán.
Entonces, veo como si de alguna forma nuestro pensamiento hubiera sido sitiado y condicionado con tal de no alterar un aparente orden, cuando en realidad lo que se necesita son ideas subversivas para despertar a nuestra gente. Ideas que no necesiten armarse de cuchillos y pistolas claro, aunque una buena cacerola nunca sobra.
No creo en cambios de la noche a la mañana, pero creo que ya es algo cuando la gente se apropia de su cabeza y no tiene miedo a decir lo que piensa. Si cree o no en dios, si le parece una estupidez gritar los goles de Cristiano Ronaldo, si le gustan las peleas de toros... La presión social termina por hacerle creer a la gente cosas de las que nunca estuvieron convencidos y pasa la vida entera como la hoja llevada por la corriente.
Ya estamos casi en el 2015. El año entrante seguramente habrá un referendo para la firma de la paz y seguramente no faltarán las noticias tipo: aumento en la edad de pensión, aumento del sueldo a los congresistas, que el país está en crisis... Es un torbellino, pasan tantas cosas y a final de año estamos igual que el anterior. A lo mejor con más dinero y en una empresa diferente, pero en el fondo igual.
El despertar individual como propósito y la expansión de esa conciencia puede realmente acercarse a un buen gesto. Cuando volvamos a respetar nuestra conciencia podremos a lo mejor empezar el cambio. De lo contrario, que de otra vuelta entera el planeta. El sol será el mismo aunque de a pocos nos abandonen las fuerzas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario