
La razón de ser de estas letras es la de simplemente expresar algo que pensé hace un momento con base en dos premisas y una pregunta: 1."soy mal estudiante" y 2."no me gusta estudiar" y ¿ese soy en verdad yo?.
Algunas veces esta clase de posiciones disfrazan la verdadera naturaleza del individuo, haciendolo pensar y actuar de forma tal que apropia posturas carentes de autenticidad y quizás de forma magistral acepta su realidad hasta un estado de convencimiento del cual resulta difícil darse cuenta y salir. Geeks en los Hell's Angels, Chicas en el callejón de un bar....
Lo anterior lo digo por experiencia propia. Me di cuenta de cuan distorsionada se había vuelto mi identidad que al mirarme a mi mismo no encontraba rasgos del diseño original e imagine mi ser como un maniqui cubierto de estampillas, hojas que alguien mas escribió, marcas comerciales y prototipos de hombres y mujeres contemporaneos.
Este es un llamado a no perder lo que somos y lo que queremos, buscando una recompensa envuelta en la vanalidad de las cosas de este mundo, el valor excesivo de lo material y la extinción del ser humano en su escencia como ser pensante.
Volviendo al maniquí, no solo me di cuenta de la cantidad de cosas que habian tapado el diseño original sino de cuan profundo habian calado esas etiquetas en mi ser. Casi podía ver la risa de mis contemporáneos en la escuela y universidad por mi falta de comunión con sus costumbres y modus vivendi, dirigidos por un torrente de excesos e ideales carentes de voluntad propia. Debo reconocer que fue aterrador pensar que otras mentes pensaban por mi, decidian por mi, actuaban por mi; todo con el fin de agradar lo que me desagradaba, de hacerme uno con el barro, de amar lo malo y menospreciar lo bueno. Quizás por el efecto de la dopamina y las neuronas espejo, el caso es que incluso mi tono de voz habia cambiado y en la experimentación habia olvidado el chico de 10 años que jugaba carros y construía mansiones con ladrillos y hojas caidas.
¿Hay que evolucionar en el pensamieno?, si, ¿Hay que dejar de ser un niño para ser hombre?, igualmente cierto, inclusive hay un pasaje que resalta lo anterior “Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño.” I Corintios 13:11. Lo que quiero rescatar es que de ese niño de 10 años brotaban las ilusiones y sueños de los cuales somos hoy o no somos. Lo que hoy somos puede ser el resultado de esas decisiones que se tomaron con base en los sueños de cuando éramos mas chicos y la felicidad puede estar ligada directamente a cuan acertada es nuestra realidad respecto a los sueños de jóvenes.
Debemos preguntarnos entonces si hemos dado en el blanco y que podemos hacer para trabajar y acercarnos a lo que en verdad queremos. Nos hay que olvidar nuestras circunstancias (si tenemos hijos y estamos frustrados no los vamos a dejar abandonados para seguir un impulso). Mas bien hay que construir con base en lo que hay, incluso involucrando los "obstaculos" (una familia que mantener) al sueño.
No hay fórmula mágica para el verdadero éxito ni medida universal para ver cuantos han dado en el blanco y cuantos no. Pero ciertamente hay que retomar lo que en verdad nos gusta a pesar del mundo, reconocer nuestros gustos a pesar de que con eso no podamos estar en el circulo social que el mundo nos muestra como ideal y reconocer que aunque los gustos pueden ser absurdos son lo que en verdad nos destaca como individuos y nos hace diferentes...mirar las huellas de la mano...

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