La clave para la inmortalidad es principalmente vivir una vida que valga la pena recordar.
Bruce Lee
Hay muchas creencias alrededor del mundo que plasman las esperanzas de la gran mayoría de seres humanos respecto al sentido trascendental de la vida que vivimos. El deseo de que haya algo tras este pequeño periodo de tiempo, donde somos conscientes del cosmos que nos rodea y tratamos de interpretarlo y dominarlo, moldeando nuestros hogares...
Es muy frecuente ver como la esperanza se ve traducida en una recompensa futura. Un mundo de equidad, amor y felicidad infinita, al cual se llega solo después de un peregrinaje digno en la tierra. Otras creencias exponen un ciclo vital, donde revivimos en diversas formas y otras ideologías exponen un panorama donde somos uno con el universo y los planetas son seres vivos como nosotros, donde al final nos integramos al todo de una forma diferente.
No deja de ser fascinante ver la diversidad de creencias. Personalmente he descubierto que a pesar de lo hermosas que puedan llegar a ser estas ideas no son producto de lo que las evidencias nos muestran, y en ese orden de ideas, me identifico plenamente con la idea de que como seres viviremos en la historia por una sola vez... una sola oportunidad para existir.
Esto eventualmente tiene implicaciones que se ven en la vida cotidiana. El ser consciente de que viviré por una sola vez, mengua y disipa el temor a la equivocación y a la ruptura de esquemas. Afecta la toma de decisiones. Evito dejar entrar en mi vida cotidiana hábitos que corresponden a la vida de alguien mas y por encima de todo aprendo de las materias que mas me interesan, pues siento personalmente un placer muy grande al descubrir como funcionan las cosas.
Respecto a este último punto es comprensible la frustración, pues el conocimiento que tengo y la forma como ensamblo las ideas se van conmigo a la tumba (para bien o para mal). Sin embargo, el legado final podrán encontrarlo en mis cuadernos, biblioteca y publicaciones ya sea por este medio o en redes sociales.
La inmortalidad en definitiva se verá plasmada en las cosas que dejamos a nuestros sucesores. Me decepciona la ilusión de alivio en una vida futura, porque ese placebo nos impide esforzarnos y aspirar a ser excelentes en esta vida. De la misma forma me parece absurda la idea de que la solución a los problemas venga de los extraterrestres o de un mesías, porque pensamos no ser capaces de equilibrar el caos en el que el mundo se debate.
Podemos ser inmortales, puede que nuestro nombre se recuerde con el paso del tiempo. Lo importante es hacer algo de tal manera que al estar en los instantes últimos de la vida vayamos confiados al experimento final que para mi es la muerte, cobijados en la tranquilidad de haber vivido la vida que nosotros creimos firmemente en seguir.
Vive cada día como si fuera el último, y algún día tendrás la razón...

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