Hoy disfruto una vez mas de una tarde hermosa en la ciudad. Hermosa para mi es soleada, sin calor agobiante, viento suave y cerca a un parque o a un sitio con el césped cortado, sin basura o heces de mascota.
Este criterio es subjetivo claro está. Para otros una tarde hermosa puede tener una llovizna leve o cualquier otra variación.Tal subjetividad aplica también para la felicidad.
Mi intención de escribir sobre esta sensación vino a mi mente tras recordar una charla que tuve hace poco con una amiga (que pronto regresará a su país), que entre jugos, helados y cosas varias, sostuvimos casi por cuatro horas. Ciertamente voy a extrañar esas prolongadas charlas, y la intención de pensar, compartir perspectivas, de proyectar ideas propias...
En cuanto a mi, la felicidad tiene que ver mucho con las sorpresas, pero aún mas importante, con la capacidad de sorprenderse. Soy introvertido (mas no tímido) y quizás por esto soy feliz contemplando una idea plasmada en un libro, un nuevo descubrimiento científico o una imagen sorprendente de la tierra o el universo. Obviamente, pasar tiempo con amigos estimados o mi novia me producen gran alegría. Por otra parte asistir o ver en video eventos majestuosos como un concierto con un montaje y sonido asombroso o la pasión que desata ver algunos partidos de fútbol producen euforia, pero esta es mas efímera. Para mi la felicidad tiene que ver con el sostenimiento de un estado de ánimo positivo, alimentado como dije anteriormente por las sorpresas pero también de otros ingredientes como la voluntad de encontrarlas, la certeza de que la adquisición de conocimiento y sabiduría, por tiempo que tarde, jamás será tiempo perdido y por la tranquilidad de saber que esta permitido también estar triste.
Hoy pienso en esto, pues creo que mas trascendente que ocupar un gran cargo en una organización o la fama que logremos obtener, ser conscientes de lo que en verdad nos hace felices e ir tras ese objetivo es una misión muy noble, muy humana. Como bien contó alguna vez Jhon Lennon y difundido hoy por las redes sociales:
"Cuando yo tenía 5 años, mi madre siempre me decía que la felicidad es la clave para la vida.
Cuando fui a la escuela, me preguntaron qué quería ser cuando fuera grande, escribí feliz.
Me dijeron que yo no entendía la pregunta. Les dije que no entendían la vida. "

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