Hoy he decidido tocar un tema muy delicado y seguro heriré susceptibilidades, pero quiero hablarlo por ser algo que he tenido en mente por un buen tiempo y también por el de hacer expansiva una posición que muchos comparten más no se atreven a decirlo... después de todo, los bebés son lindos... ¿no?
Pues... no, ya no me parecen tan bonitos como antes. Si bien su apariencia tierna y pura conmueve a casi todo el mundo, lo cierto es que en unos años la gran mayoría de esos pequeños van a ser quienes sigan alimentando un sistema que se beneficia de salones de clases repletos (donde un profesor a duras penas logra despertar interés), la sobreoferta laboral y sueldos ridículos. No vemos que los miles de oficinistas adormecidos colgados del tubo de un bus repleto en la mañana van a ser reemplazados y superados en número por toda una camada de bebes y niños no muy bien planeados que afianzarán un modelo donde se benefician unos pocos a costa del esfuerzo de muchos.
Desde luego hay gente que ya tiene un hijo siendo muy joven y de alguna forma son errores producto de las hormonas, pruebitas de amor y la experimentación. Lo que se me hace increíble es que entre varios de ellos y ellas persiste el deseo sin sentido de continuar en la misma vía y llegan a aportar dos o tres niños más al sistema en pocos años sin siquiera poder dar abasto con las necesidades del primero. Se consolida lo anterior con un grupo social donde se comparten las mismas aspiraciones, cerrando un círculo que asegura en la mayoría de los casos pobreza y escasas oportunidades de superación.
De fondo, hay una inconsciencia absoluta del daño a gran escala al traer bebés a un mundo sobrepoblado. Las justificaciones más ridículas para tenerlos y que increíblemente sobreviven a los tiempos modernos son aquellas que esgrimen la necesidad de un pequeño porque uno pronto pronto va a estar viejo y no va a poder tenerlos, porque se va a morir solo, porque es mejor tener los hijos temprano para que lo vean a uno joven, o mi personal favorito... porque un bebé le da sentido a la vida. Son todas de una postura absolutamente miope y egoísta. No está estipulado que uno tenga que tener bebés para tener una vida integral y plena. Adicional a esto, la idea de desconocer las responsabilidades que trae un niño cegados por la necesidad de llenar un vacío existencial es algo que solo se puede explicar por un pésimo adoctrinamiento en el hogar, falta de un oficio estimulante o poca observación al mundo que rebosa de cosas bellas y fantásticas que estudiar y experimentar. Traer un bebé para no sentirse solo o para que lo cuide a uno cuando envejece es una apuesta igualmente irracional. La primera se puede compensar con amistades o donando tiempo a causas sociales. Respecto al cuidado al ser viejos, uno mismo se lo debe procurar siendo joven de tal forma que económicamente uno asegure un ingreso posterior al retiro, ya sea por inversiones o por la pensión (bueno, un ligero chiste para completar).
La perspectiva respecto a la reproducción debe redefinirse empezando por lo que se dicta en los colegios y lo que se pregona en los hogares, donde se debe estimular desde temprano una consciencia mucho más global a nivel social. Mentiría si digo que la idea de la esterilización programada no me seduce y creo que puede ser una solución final así como las políticas chinas sobre número de hijos permitidos. Sin embargo, conservo de alguna forma la esperanza de que no haya necesidad de una invasión tan profunda a las libertades y se pueda generar conciencia (podemos soñar despiertos...)
Para finalizar, quiero que el lector vea la decisión de no tener hijos (o al menos de no tenerlos si aún no se ha independizado, no tiene estudios o fuentes sostenidas de ingresos) como el grano de arena que podemos aportar, y que de hacerse masivo, puede generar un impacto que finalmente beneficie a la civilización a largo plazo. Por otro lado, no es mucha mi ilusión al respecto, ya que así como valoramos mucho más las políticas de gobierno respecto a las de estado, un proyecto de largo aliento y de estas dimensiones solo puede acogerse el día en que colapse la economía o el ecosistema, pues somos seres que por naturaleza tendemos a lo inmediato y no vislumbramos fácilmente algo de estas dimensiones hasta que sucede una catástrofe.
De momento no es más. Seguiré dejando ideas para los pocos y fieles lectores. Desde luego se valen contraargumentos... mientras no se confundan con posiciones pasionales y el discurso de las masas.


¡Nunca leí algo más racional!
ResponderEliminarTienes mucha razón, lamentablemente el embarazo parece que se ha convertido en un deporte, me atrevo a decirlo por el aumento en los casos de embarazos adolescentes; aunque el rango de edad en la que presenta más casos es desde los 19 años, acaso puede ser porque predomina el pensamiento "pronto voy a estar viejo y no voy a poder tenerlos, o voy va a morir solo" ¿Tal y como lo mencionas?
Por otro lado se presentan casos en niñas de 11, 12 y 13 años y lo digo basada en las estadísticas de Santander ya que mi programa de radio me permite y me corresponde conocerlas, entonces pienso que debe influir en la manera que están siendo educados los adolescentes o podría ser el "libertinaje" de los jóvenes desaplicados y rebeldes que creen que el colegio es un juego, son esclavos de la tecnología a la que le dan mal uso, que sólo piensan en trago, fiestas, droga y sexo y que se pasan por encima de las reglas de una familia en la que quizás hay ausencia de amor o de tiempo entre padre e hijos.
Afortunadamente no son todos y aún existen jóvenes y adolescentes consientes y responsables.
¿El embarazo no se lo estarán tomando en serio? es que no puede ser ingenuidad porque la información abunda, o ¿No les ha llegado el mensaje de la manera correcta?
¿Que sucede?
La otra semana tendré la oportunidad de entrevistar a una niña de 16 años que ocultó su embarazo hasta la semana 35, procuraré cavar hasta sus pensamientos más profundos y estaré contando por este medio.
¡Me gusta tu Blog!
Att: Mariale.
Gracias por leerlo Aleja! Me da gusto que hayan personas conscientes de las consecuencias de traer bebes a destiempo. Concuerdo con el desconcierto al ver que mucha gente sigue con esta tendencia e incluso la mejor educación no parece ser suficiente. En la casa los padres no pueden pensar que se ha cumplido al mandar a los niños a estudiar a un colegio costoso. Todavía hay que criarlos como lo hacían nuestros antepasados y eso requiere tiempo.
ResponderEliminarMe encantaría escuchar tu programa. ¿Estas en Tune-in o podcast?
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ResponderEliminarYa encontré la página :)
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